Guía legal para Startups

Resultará fundamental acometer la protección jurídica de nuestro proyecto desde el mismo momento de su nacimiento. En caso contrario, podríamos encontrarnos ante graves obstáculos.

José María Baños Pita

José María  Baños Pita

Socio Fundador de LetsLaw

Conoce las principales cuestiones legales que deberás tener en cuenta para emprender

Son muchos los retos que afrontan los emprendedores durante los primeros pasos de una startup: negociación del pacto de socios, entrada de inversión, retribución de socios, entrada de aceleradoras en el proyecto, pactos de incentivos con trabajadores, etc.

 

En este contexto, resultará fundamental acometer la protección jurídica de nuestro proyecto desde el mismo momento de su nacimiento. En caso contrario, podríamos encontrarnos ante graves obstáculos que puedan afectar al proyecto a medio o largo plazo.

 

Esta guía legal incluye varios consejos de carácter general en relación con los principales aspectos legales a tener en cuenta en el momento de definir los cimientos legales sobre los cuales construir nuestra startup:

 

1.- Pacto de socios

 

El pacto de socios supone un pilar fundamental de nuestra startup. Este documento de carácter privado (no requiere ser presentado ante el Registro Mercantil), determinará las relaciones jurídicas entre los socios, y debe ser firmado tanto en el momento de constitución de la sociedad, como en aquellas ocasiones en las que nuevos socios inversores se incorporen a nuestro proyecto, adquiriendo por ello participaciones sociales de la empresa.

 

En el pacto de socios será muy importante incluir las denominadas cláusulas “tag alone” y “drag alone” para la regulación de los derechos de venta conjunta, y ello con el objeto de proteger a los socios minoritarios y mayoritarios respectivamente.

 

En el caso de las cláusulas tag alone, ante una oferta recibida por parte de uno de los socios de la sociedad para la venta de sus participaciones, dicho socio quedará obligado a comunicar la oferta recibida al resto de socios. Por su parte, el resto de socios podrán optar a la venta de sus participaciones sociales de manera proporcional para todos los socios que decidan vender, y en las mismas condiciones económicas en relación con la oferta realizada por el nuevo inversor.

 

Por otro lado, las cláusulas drag alone permiten que, en aquellos casos en los que un inversor realice una oferta para la compra del cien por cien de las participaciones sociales de la sociedad, los socios minoritarios queden obligados a vender sus participaciones sociales para culminar el proceso de venta de la startup (“derecho de arrastre”), no pudiendo bloquear la operación.

 

Otras cláusulas que pueden resultar útiles para ser incluidas en un pacto de socios son las denominadas cláusulas de permanencia (cláusulas “good leaver” y “bad leaver”).

 

Si contamos en nuestro pacto de socios con una cláusula bad leaver, en el caso de que uno de  los socios que trabaje para la startup pretenda abandonar el proyecto sin que se produzca una causa de fuerza mayor que lo justifique, el resto de socios podrán optar a la compra de las participaciones de dicho socio o el socio incumplidor podrá ser penalizado.

 

Por contra, en el caso de las cláusulas good leaver, si a uno de los socios le sobreviene una circunstancia que le impida seguir con el proyecto (accidente, enfermedad, etc.) en contra de su voluntad, los socios podrán pactar que dicha salida no conlleve ningún tipo de penalización para el good leaver.

 

Otro tipo de cláusulas a tener en cuenta para la redacción de un pacto de socios son las cláusulas de no competencia. Gracias a este tipo de cláusulas, podremos impedir que los socios presten servicios o participen del capital social de sociedades que sean competidoras de nuestra startup.

 

Asimismo, en el pacto de socios podremos incluir las denominadas cláusulas lock-up: estas cláusulas permiten a los socios establecer un “techo” máximo en relación con el porcentaje del capital social que pueda ser asumido por un determinado socio.

 

Un ejemplo en relación con la implementación de este tipo de cláusulas sería la entrada en el capital social de nuestra startup de una aceleradora. En estos casos, si en el pacto de socios incluimos la cláusula lock-up, podremos limitar expresamente el número de participaciones sociales que pueda ser asumido por parte de la aceleradora.

 

También deberemos de contemplar la posibilidad de incluir cláusulas referentes a la política de distribución de dividendos. Por ejemplo, mediante este tipo de cláusulas podremos establecer que parte de los beneficios obtenidos por la startup sean reinvertidos a favor del proyecto mediante campañas de marketing, políticas de expansión y/o internacionalización, etc.

 

También podrá ser de interés incluir cláusulas en relación con los derechos de información de los socios. Gracias a este tipo de cláusulas, podremos establecer mecanismos y políticas de información para dar seguimiento al proyecto: obligación de convocar reuniones informativas sobre los beneficios y/o costes de la startup, determinación de la periodicidad de estas reuniones, asuntos concretos sobre los que informar, etc.

 

En el pacto de socios también podremos incluir cláusulas de incentivo para los trabajadores de la startup mediante la implementación de, por ejemplo, un plan de phantom shares: en este caso, la startup entregará a los trabajadores las phantom shares o acciones fantasma, cuyo valor se supone equivalente al de las verdaderas participaciones sociales de la startup, pactándose que, a la llegada de una determinada fecha, los beneficiarios percibirán el importe en que se hayan revalorizado las phantom shares durante ese periodo.

 

La entrega del bonus en relación con las phantom shares podrá estar sujeto al cumplimiento de condiciones de permanencia en el proyecto durante un cierto periodo (vesting period).

 

2.- Protección de los activos

 

Como primera medida para situar nuestra startup en la red, deberemos proceder al registro del nombre de dominio de la startup. Es aconsejable registrar tanto los nombres de dominio genéricos (“.com” “.net” y “.org”) como el nombre de dominio nacional (en nuestro caso “.es”).

 

Asimismo, una de las claves para que tu startup sea reconocible y adquiera una imagen en el mercado pasa por proteger la marca de tu proyecto. A este respecto, debes tener en cuenta que el registro de un dominio o la constitución de una sociedad que incluyan la denominación comercial de tu marca no implican protección legal alguna: si un tercero registrase la marca antes de que lo haga la startup, éste podrá ejercitar su derecho de utilización exclusiva impidiéndonos la utilización de la misma.

 

En este sentido, será importante asesorarnos sobre el tipo de marca que debemos registrar, las clases de marca que debemos reivindicar en nuestra solicitud (en función del modelo de negocio del que se trate) y el territorio en el que debamos registrar nuestra marca: si nuestro mercado es España, probablemente nos interese únicamente proceder al registro de una marca nacional. De otra forma, quizás debamos plantearnos la posibilidad registrar una marca comunitaria o bien internacional.

 

Por otro lado, debes de tener en cuenta la protección de tus activos en materia de propiedad intelectual. Este punto resultará de vital importancia en el caso de startups de base tecnológica. Si en nuestro proyecto participan trabajadores o colaboradores que desarrollen softwares y/o aplicaciones informáticas, en los contratos que se firmen con estos profesionales deberemos incluir cláusulas de propiedad intelectual que reconozcan de forma expresa la titularidad de nuestra startup sobre los desarrollos llevados a cabo por estos profesionales.

 

3.- Implementación de los textos legales del sitio web

 

Hemos de tener en cuenta que la normativa vigente en España (concretamente la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información) obliga al titular de un sitio web a informar a los usuarios acerca de los datos identificativos del titular del site: denominación social, NIF, datos registrales, etc. Normalmente esto se suele realizar a través de lo que se conoce como el “Aviso legal”.

 

Por otro lado, si nuestro sitio web descarga cookies en los terminales de los usuarios, deberemos informar de ello mediante un aviso y una política de cookies sobre esta circunstancia, así como de los tipos de cookies utilizadas, su funcionalidad y el modo de deshabilitarlas.

 

En el caso de que los usuarios puedan contratar productos y servicios a través de nuestro sitio web, será necesario que dichos usuarios acepten de forma expresa (a través de un opt in) unos Términos y Condiciones de contratación. En este sentido, cuando el sitio web esté dirigido a consumidores (B2C), la redacción de los Términos y Condiciones deberá ser acorde con la normativa para la protección de los consumidores y usuarios.   

 

4.- Cumplimiento de la normativa en materia de protección de datos.

 

Si a través de nuestro negocio se van a tratar de datos de carácter personal, deberemos de tener especial cuidado con la adecuación de la startup a la normativa en materia de protección de datos.

 

En primer lugar, deberemos dotar al sitio web de una política de privacidad adecuada, en la cual se informe a los usuarios de las finalidades para las cuales vamos a recabar sus datos, las cesiones de datos que un su caso vayamos a realizar, así como la posibilidad de ejercitar por su parte los denominados derechos ARCO (acceso, rectificación, cancelación y oposición).

 

Asimismo, deberemos de proceder a la declaración de ficheros ante la Agencia Española de Protección de Datos y a elaborar un documento de seguridad adecuado al tratamiento de datos que realice nuestra startup, e incluir en los contratos con partners y proveedores cláusulas de confidencialidad y protección de datos según proceda en cada caso.

 

5.- Vigilancia de la imagen de la startup en RRSS y otros entornos digitales.

 

Otro aspecto fundamental en relación con tu startup será conservar y mantener una imagen y reputación social que posicione nuestro negocio y resulte atractiva a nuestros clientes.

 

Para ello será importante contar con un buen asesoramiento de la mano de profesionales del sector como Community Managers y agencias de publicidad, que puedan aportar un valor añadido a tu marca.

 

Letslaw es un despacho de abogados especializado en el asesoramiento a startups e inversores, privacidad y derecho digital.

 

BIOGRAFÍA

José María Baños es el Socio fundador de LetsLow y abogado especializado en el derecho de las nuevas tecnologías, comercio electrónico, propiedad intelectual y protección de datos. Es Licenciado en Derecho y Máster Especialista en Derecho de las Nuevas Tecnologías por la Universidad Pontificia de Comillas.

 

Desde hace más de 14 años ha asesorado a empresas y particulares relacionados con las nuevas tecnologías, Internet y negocios de base tecnológica. Sus especialidades incluyen contratos de software y acuerdos de confidencialidad (NDA). Propiedad Intelectual, Procedimientos arbitrales y judiciales de recuperación de nombres de dominio, asesoramiento legal a Redes Sociales, Auditoría de sitios web y cumplimiento de la LSSI, Protección y regulación de signos distintivos en Internet, Procedimientos de Piratería y Competencia Desleal en Internet, Registro y protección de páginas web y Bases de Datos y Protección de datos personales. 

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