¿Por qué invertir en compañías familiares?

Las compañías controladas por familias pueden permitirse el lujo de pensar en generaciones y no en trimestres

Asís Maestre

Asís Maestre

Institutional Sales Spain Bellevue Asset Management AG

En este artículo, no voy a centrarme en hablar de macroeconomía, ni en PIBs, ni PMIs, ni en indicadores adelantados, sino en exponer por qué las compañías familiares tienden a ser más rentables en el largo plazo, independientemente del ciclo económico en el que nos encontremos.

En primer lugar, vamos a empezar definiendo los requisitos mínimos que tienen que tener las compañías para considerarse Entrepreneur o Familiares, que, fundamentalmente, son dos:

  1. Que mínimo el 20% de los derechos de voto estén en mano de las familias fundadoras.
  2. Que ejerzan un control significativo sobre la gestión de la misma.

Obviamente, a medida que la empresa vaya creciendo, los porcentajes de la familia pueden reducirse, por ello hablamos de requisitos mínimos.

Si cumplen estos requisitos, podemos catalogar a una compañía como familiar. Y una vez definido qué entendemos por compañía familiar, vamos a ver las características que distinguen a las compañías familiares de las no familiares que son:

  1. Sostenibilidad en el largo plazo.
  2. Alto grado de responsabilidad
  3. Balances más sólidos
  4. Estructuras de mando más eficientes

Y, por supuesto, ver si todo esto se traduce en resultados, que al final es para lo que invertimos ¿no? Para ganar dinero.

Sostenibilidad en el Largo Plazo

En primer lugar, las compañías controladas por los fundadores o las familias de los mismos, pueden permitirse el lujo de pensar en generaciones y no en trimestres, es decir, no se focalizan en el corto plazo, lo que se traduce en una perspectiva de la gestión basada en la sostenibilidad a largo plazo. Cabe destacar que el consejero delegado de una empresa familiar suele permanecer en el cargo 10 años frente a los 3-4 años de una no familiar ¡Esto es menos que un ciclo electoral!

Muchas veces, obviamente, no es una regla general. Los consejeros delegados de determinadas empresas toman muchos riesgos en el corto plazo para conseguir objetivos también centrados en el corto plazo y recibir, por ejemplo, stocks options. Si por lo que sea va mal, pueden cambiar de empresa. Sin embargo, en las empresas familiares quieres que el negocio perdure para que luego pueda ocuparse la siguiente generación. Esto les lleva a pensar siempre en el largo plazo aunque en el corto sea muy costoso.

 

Alto grado de responsabilidad

El alto grado de responsabilidad e identificación que tienen con la compañía así como el compromiso financiero personal llevan a lograr resultados superiores. Según estudios realizados, de media, el 60% del patrimonio personal o familiar está invertido en la empresa lo cual vincula a que los intereses de la compañía vaya bien. En el mundo financiero siempre advertimos a los inversores con la siguiente afirmación: “no tengan todos sus huevos en la misma cesta”. Aquí es todo lo contrario, queremos ver familias involucradas, lo que va a conseguir que el destino de sus recursos sea mucho más eficiente. Si va mal, pierden su propio patrimonio, el que tanto tiempo les ha costado construir, no el de unos accionistas a los cuales no conocen. Además, este sentimiento de responsabilidad del que venimos hablando se transmite a los empleados, creando una cultura corporativa.

 

Balances más sólidos

Estas compañías, por lo general, tienen balances saneados, con un apalancamiento reducido, lo cual limita el riesgo de crédito. En las compañías familiares, entorno a un 55% de la financiación proviene del capital, mientras que en las demás, este porcentaje se reduce al 30%. Gracias a esto, les permite invertir de forma anticíclica. Como ya sabemos, en momentos de crisis económicas, las primeras empresas en desparecer son las que están más endeudadas.

 

Estructuras o cadenas de mando más eficientes

Por último tienen estructuras o cadenas de mando mucho más eficientes donde las decisiones se toman en plazos de tiempo mucho más cortos y donde es el propio accionista de referencia el que toma la decisión, evitando un posible conflicto de interés entre accionista y equipo directivo. Además, si analizamos el flujo de caja de la rentabilidad por inversión (CFROI), el de las compañías familiares es mayor al de resto de compañías de media en los últimos años.

Todo esto nos permite afirmar, aunque no sea extensible a todas, que la mayoría de las compañías familiares son capaces de alcanzar rentabilidades superiores.

BIOGRAFÍA

Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid. Máster en Banca y Finanzas por el Centro de Estudios Garrigues. Fue agente financiero en Bankinter y es responsable de Desarrollo de Negocio de Bellevue en España.

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